
Los krapfen son bollos esponjosos rellenos de mermelada de albaricoque y fritos, típicos de la época de carnaval de la ciudad austriaca de Graz. Muy difundidos en toda la antigua zona del Lombardo-Véneto, se encuentran hoy en todas las panaderías del Véneto, duarnet todo el año. Especialmente famosos son los que se venden en el Trentino, incluso en su variante con relleno de crema.
Como no soy amiga de los fritos, esta es la versión al horno, con un truco que los hará parecer fritos sin serlo. Para la mermelada de geranio, visitad
Fortnum&Mason.
Para unos 18 krapfen
Dosis en cups americanas
4 tazas de harina
2 y 3/4 cucharaditas de levadura seca de panadería, tipo Maizena
3 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de sal
1 taza de leche templada
3 cucharadas de mantequilla fundida o de aceite de girasol (aconsejo el segundo, ya que la masa se queda más esponjosa)
2 huevos
Para el relleno:
mermelada de albaricoque
Para decorar:
50 gr de mantequilla fundida, caliente
azúcar glass
Mezclar la harina con la sal, el azúcar y la levadura.Añadir los ingredientes líquidos y amasar bien, hasta obtener una masa esponjosa y algo pegajosa. Guardarla en un tupper de plástico, herméticamente cerrado y untado ligeramente de aceite. Colocar el tupper en el horno precalentado a 50º y luego apagado y esperar a que la masa doble de volumen.Volcar la masa en una superficie enharinada y con un matasuegras (o rodillo, no se vaya a interpretar mal) estirarla sin manipularla mucho, hasta un grosor de 1/2 cm. Cortar unos círculos de 8 cm de diámetro con un corta-galletas redondo. Cada pareja de círculos de masa formará un krapfen, ya que en el centro de un círculo se colocará una cucharadita de mermelada y luego se sellará bien con otro círculo de masa. Con un corta-galletas de unos 7 cm de diámetro, recortar con decisión los bordes de cada krapfen que ya hayamos sellado; de esta manera, con un corte limpio y decidido, el relleno no saldrá del interior del bollo durante la cocción. Los recortes de masa se volverán a amasar para luego cortar más círculos.
Colocar los krapfen sobre las bandejas del horno forradas con papel vegetal; dejar bastante espacio entre un krapfen y otro, ya que en el segundo leudado tienen que crecer mucho.Colocar las bandejas otra vez en el horno precalentado a 50º y luego apagado y esperar a que el volumen de cada krapfen sea más del doble que al principio, que forme un bollo alto y redondito.Sacar los krapfen del horno teniendo cuidado de que el ambiente de la cocina sea cálido mientras se calienta el horno a 190º si tenéis la función de ventilador o a 200º con horno normal. Hornear los krapfen hasta que esté bien dorados.
Recién sacados del horno y todavía calientes, pincelar los krapfen delicadamente con mantequilla fundida y caliente y cubrirlos de azúcar glass. Esto hará que el bollo parezca frito y que se levante ligeramente la corteza del resto de la masa, como en los krapfen fritos de verdad.Se pueden congelar en cuanto se hayan enfriado y cuando los saquéis del congelador (un par de horas antes de consumirlos) se quedarán como recién hechos si los ponéis 3 minutos en el horno caliente.Es una receta de Beatrice Ojakangas, del libro "The great holiday baking book".
Etiquetas: Muffins y bollos